
Noviembre de 2009.
Necesitaba un descanso del mundo asíque me fui a Barcelona. Decidido a hacer turismo de verdad, me desperté a las 7 de la mañana para que me cundiese el día. Empecé a andar hacia dónde creía que se encontraba el Parque Güell (yo estaba en la Rambla tan famosa de Barcelona). Después de una hora de camino, no sin antes parar en la casa Batlló y en la casa Milá (o la Pedrera), llegué al Parque Güell.
Lleno de turistas, vendedores ambulantes, más turistas, palomas y plantas. Subía la parte más alta del parque desde dónde vi la Sagrada Familia a la cual tenía pensado ir. Asíque después de recorrerlo todo, me fui hacia la Sagrada Familia.
Hay que añadir que todo esto fue sin mapa.
Empecé a caminar pero no encontraba la Sagrada Familia, asíque decidí volver al punto de inicio (La Rambla) y andar hacia dónde creía que estaba. De camino me encontré casualmente un parque llamado Parque de la Ciudadela, desde el que vi a lo lejos la torre Agbar.
Seguí caminado y me encontré con el Arc de Triunf, y finalmente la torre Agbar. Desde allí logré ver la parte más alta de la Sagrada Familia. Apresurándome, llegué muy cansado de semejante caminata. Lo peor es que hay que volver.
Al llegar a casa y mirar en el Google Maps el recorrido que hice me di cuenta de que había hecho kilómetos innecesarios pues la Sagrada Familia estaba más cerca del Parque Güell de lo que pensaba. Pero bueno, fue una experiencia interesante (y cansada).
Diego
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